Ir al contenido
FIDES VIVA
Ilustración: Apocalipsis 9
Ilustración Fides Viva a partir de Jan van Eyck (and Hubert van Eyck), «The Adoration of the Mystic Lamb (Ghent Altarpiece)» · obra original

Torres Amat

Apocalipsis 9

Lo que aconteció al tocar la quinta y sexta trompetas.

1El quinto ángel tocó la trompeta; y vi una estrella del cielo caída en la tierra, y diósele la llave del pozo del abismo. 2Y abrió el pozo del abismo, y subió del pozo un humo semejante al de un grande horno: y con el humo de este pozo quedaron oscurecidos el sol y el aire; 3y del humo del pozo salieron langostas sobre la tierra, y dióseles poder, semejante al que tienen los escorpiones de la tierra: 4y se les mandó no hiciesen daño a la yerba de la tierra, ni a cosa verde, ni a ningún árbol, sino solamente a los hombres, que no tienen la señal de Dios en sus frentes: 5y se les encargó no que los matasen; sino que los atormentasen por cinco meses; y el tormento que causan, es como el que causa el escorpión, cuando hiere o ha herido a un hombre. 6Durante aquel tiempo los hombres buscarán la muerte, y no la hallarán; y desearán morir, y la muerte irá huyendo de ellos. 7Y las figuras de las langostas, se parecían a caballos aparejados para la batalla; y sobre sus cabezas tenían como coronas al parecer de oro; y sus caras así como caras de hombres. 8Y tenían cabellos como cabellos de mujeres; y sus dientes eran como dientes de leones: 9vestían también lorigas o corazas como lorigas de hierro; y el ruido de sus alas como el estruendo de los carros tirados de muchos caballos que van corriendo al combate: 10tenían asimismo colas parecidas a las de los escorpiones, y en las colas aguijones; con potestad de hacer daño a los hombres por cinco meses: y tenían sobre sí 11por rey al ángel del abismo, cuyo nombre en hebreo es Abadón, en griego Apolión, que quiere decir en latín Exterminans, esto es, el Exterminador. 12El un ay se pasó ya, mas luego después van a venir dos ayes todavía. 13Tocó pues el sexto ángel la trompeta; y oí una voz que salía de los cuatro ángulos del altar de oro, que está colocado ante los ojos del Señor, 14la cual decía al sexto ángel, que tenía la trompeta: Desata a los cuatro ángeles del abismo, que están ligados en el grande río Éufrates. 15Fueron pues desatados los cuatro ángeles, los cuales estaban prontos para la hora, y el día, y el mes, y el año, en que debían matar la tercera parte de los hombres. 16Y el número de las tropas de a caballo era de doscientos millones. Porque yo oí el número de ellas. 17Así como vi también en la visión los caballos; y los jinetes vestían corazas como de fuego, y de color de jacinto o cárdenas, y de azufre, y las cabezas de los caballos eran como cabezas de leones y de su boca salía fuego, humo y azufre. 18Y de estas tres plagas fue muerta la tercera parte de los hombres, es a saber, con el fuego, y con el humo, y con el azufre, que salían de sus bocas. 19Porque la fuerza de los caballos está en su boca, y en sus colas; pues sus colas son semejantes a serpientes, y tienen cabezas, y con estas hieren. 20Entre tanto los demás hombres, que no perecieron con estas plagas, no por eso hicieron penitencia de las obras de sus manos, con dejar de adorar a los demonios, y a los simulacros de oro, y de plata, y de bronce, y de piedra, y de madera, que ni pueden ver, ni oír, ni andar; 21ni tampoco se arrepintieron de sus homicidios, ni de sus hechicerías, ni de su fornicación o deshonestidad, ni de sus robos.

El Evangelio y el santo del día, cada mañana en tu correo

Empieza cada día cerca de Cristo y de sus santos: el Evangelio de la Misa y una vida que inspira. Gratis; te das de baja cuando quieras.

Te enviaremos un correo para confirmar. A veces, también algún aviso de Fides Viva. Te das de baja con un clic. Privacidad

jueves, 29 de octubre · Evangelio

Jesús llora sobre Jerusalén, que mata a los profetas

En aquel tiempo, ese mismo día, se acercaron algunos fariseos y le dijeron a Jesús: “Sal y vete de aquí, porque Herodes quiere matarte”. Él les respondió: “Vayan y díganle a ese zorro: ‘Mira, expulso demonios y realizo…