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FIDES VIVA
Ilustración: Apocalipsis 13
Ilustración Fides Viva a partir de Jan van Eyck (and Hubert van Eyck), «The Adoration of the Mystic Lamb (Ghent Altarpiece)» · obra original

Torres Amat

Apocalipsis 13

De una bestia monstruosa de siete cabezas y diez cuernos con diez diademas, que sale del mar y blasfema contra Dios y los santos, y es adorada por los hombres. Se levanta en la tierra otra bestia con dos cuernos, que da vigor a la primera.

1Y vi una bestia que subía del mar, la cual tenía siete cabezas y diez cuernos, y sobre los cuernos diez diademas, y sobre las cabezas nombres de blasfemia. 2Esta bestia que vi, era semejante a un leopardo, y sus pies como los de oso, y su boca como la de león. Y le dio el dragón su fuerza, y su gran poder. 3Vi luego una de sus cabezas que parecía como herida de muerte; y su llaga mortal fue curada. Con lo que toda la tierra pasmada se fue en pos de la bestia. 4Y adoraron al dragón, que dio el poder a la bestia: también adoraron a la bestia, diciendo: ¿Quién hay semejante a la bestia? y ¿quién podrá lidiar con ella? 5Diósele asimismo una boca que hablase cosas altaneras y blasfemias; y se le dio facultad de obrar así por espacio de cuarenta y dos meses. 6Con eso abrió su boca en blasfemias contra Dios, blasfemando de su nombre, y de su tabernáculo, y de los que habitan en el cielo. 7Fuele también permitido el hacer guerra a los santos o fieles, y vencerlos. Y se le dio potestad sobre toda tribu, y pueblo, y lengua, y nación; 8y así la adoraron todos los habitantes de la tierra; aquellos, digo, cuyos nombres no están escritos en el Libro de la vida del Cordero, que fue sacrificado desde el principio del mundo. 9Quien tiene oídos, escuche o atienda bien. 10El que cautivare a otros, en cautividad parará: quien a hierro matare, es preciso que a hierro sea muerto. Aquí está el motivo de la paciencia, y de la firmeza de la fe que tienen los santos.

11Vi después otra bestia que subía de la tierra, y que tenía dos cuernos, semejantes a los del Cordero; mas su lenguaje era como el del dragón. 12Y ejercitaba todo el poder de la primera bestia en su presencia; e hizo que la tierra, y sus moradores, adorasen la bestia primera, cuya herida mortal quedó curada. 13Y obró prodigios grandes, hasta hacer que bajase fuego del cielo a la tierra en presencia de los hombres. 14Así es que engañó, o embaucó, a los moradores de la tierra con los prodigios, que se le permitieron hacer a vista de la bestia, diciendo a los moradores de la tierra, que hiciesen una imagen de la bestia, que habiendo sido herida de la espada, revivió o curó, como dijimos. 15También se le concedió el dar espíritu, y habla a la imagen de la bestia; y el hacer que todos cuantos no adorasen la imagen de la bestia, sean muertos. 16A este fin hará que todos los hombres, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, tengan una marca o sello en su mano derecha, o en sus frentes; 17y que ninguno pueda comprar o vender, sino aquel que tiene la marca, o nombre de la bestia, o el número de su nombre. 18Aquí está el saber. Quien tiene pues inteligencia, calcule el número de la bestia. Porque su número es el que forman las letras del nombre de un hombre; y el número de la bestia es seiscientos sesenta y seis.

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