Ir al contenido
FIDES VIVA
Ilustración: Juan 13
Ilustración Fides Viva a partir de Ford Madox Brown, «Jesus Washing Peter's Feet» · obra original

Torres Amat

Juan 13

Última cena del Señor: lava los pies a sus discípulos: descubre al discípulo amado quién es el traidor; y empieza la última plática que hizo a los apóstoles la noche de su prisión, recomendándoles particularmente, entre otras cosas, la caridad, y prediciendo la negación de Pedro.

1Víspera del día solemne de la Pascua, sabiendo Jesús que era llegada la hora de su tránsito de este mundo al Padre, como hubiese amado a los suyos que vivían en el mundo, los amó hasta el fin. 2Y así acabada la cena, cuando ya el diablo había sugerido en el corazón de Judas, hijo de Simón Iscariote, el designio de entregarle; 3Jesús, que sabía que el Padre le había puesto todas las cosas en sus manos, y que como era venido de Dios, a Dios volvía; 4levántase de la mesa, y quítase sus vestidos, y habiendo tomado una tohalla, se la ciñe. 5Echa después agua en un lebrillo, y pónese a lavar los pies de los discípulos, y a limpiarlos con la tohalla que se había ceñido. 6Viene a Simón Pedro, y Pedro le dice: ¡Señor! ¿tú lavarme a mí los pies? 7Respondiole Jesús, y le dijo: Lo que yo hago, tú no lo entiendes ahora, lo entenderás después. 8Dícele Pedro: Jamás por jamás no me lavarás tú a mí los pies. Respondiole Jesús: Si yo no te lavare, no tendrás parte conmigo. 9Dicele Simón Pedro: Señor, no solamente mis pies, sino las manos también, y la cabeza . 10Jesús le dice: El que acaba de lavarse, no necesita lavarse más que los pies, estando como está limpio todo lo demás. Y en cuanto a vosotros, limpios estáis, bien que no todos. 11Que como sabía quién era el que le había de hacer traición, por eso dijo: No todos estáis limpios.

12Después en fin que les hubo lavado los pies, y tomó otra vez su vestido, puesto de nuevo a la mesa, dijoles: ¿Comprendéis lo que acabo de hacer con vosotros? 13Vosotros me llamáis maestro y señor; y decís bien, porque lo soy. 14Pues si yo, que soy el maestro y el señor, os he lavado los pies, debéis también vosotros lavaros los pies uno al otro. 15Porque ejemplo os he dado, para que, pensando lo que yo he hecho con vosotros, así lo hagáis vosotros también. 16En verdad, en verdad os digo, que no es el siervo más que su amo; ni tampoco el enviado, o embajador, mayor que aquel que le envió. 17Y añadió: Si comprendéis estas cosas, seréis bienaventurados, como las practiquéis. 18No lo digo por todos vosotros: yo conozco a los que tengo escogidos; mas ha de cumplirse la Escritura: Uno que come el pan conmigo, levantará contra mí su calcañar. 19Os lo digo desde ahora, antes que suceda, para que cuando sucediere, me reconozcáis por lo que soy, esto es, por el Mesías. 20En verdad, en verdad os digo, que quien recibe al que yo enviare, a mí me recibe; y quien a mí me recibe, recibe a aquel que me ha enviado.

21Habiendo dicho Jesús estas cosas, se turbó en su corazón; y abiertamente declaró, y dijo: En verdad, en verdad os digo, que uno de vosotros me hará traición. 22Al oír esto los discípulos, horrorizados, mirábanse unos a otros, dudando de quién hablaría. 23Estaba uno de ellos, al cual Jesús amaba, recostado a la mesa con la cabeza casi sobre el seno de Jesús. 24A este discípulo pues Simón Pedro le hizo una seña, diciéndole: ¿Quién es ese de quien habla? 25Él entonces, recostándose más sobre el pecho de Jesús, le dijo: Señor, ¿quién es? 26Jesús le respondió: Es aquel a quien yo ahora daré pan mojado. Y habiendo mojado un pedazo de pan, se le dio a Judas, hijo de Simón Iscariote. 27Y después que tomó este el bocado, se apoderó de él Satanás plenamente. Y Jesús con majestuoso desdén le dijo: Lo que piensas hacer, hazlo cuanto antes. 28Pero ninguno de los que estaban a la mesa, entendió a qué fin se lo dijo. 29Porque, como Judas tenía la bolsa, pensaban algunos que Jesús le hubiese dicho: Compra lo que necesitemos para la fiesta, o que diese algo a los pobres. 30Él, luego que tomó el bocado, se salió; y era ya de noche.

31Salido que hubo Judas, dijo Jesús: Ahora es glorificado el Hijo del hombre, y Dios es glorificado en él. 32Y si Dios queda glorificado en él, Dios igualmente le glorificará a él en sí mismo; y le glorificará muy presto. 33Hijitos míos, por un poco de tiempo aún estoy con vosotros. Vosotros me buscaréis; y así como dije a los judíos: A donde yo voy, no podéis venir vosotros; eso mismo digo a vosotros ahora. 34Entre tanto un nuevo mandamiento os doy, y es, que os améis unos a otros; y que del modo que yo os he amado a vosotros, así también os améis recíprocamente. 35Por aquí conocerán todos que sois mis discípulos, si os tenéis un tal amor unos a otros.

36Dícele Simón Pedro: Señor, ¿a dónde te vas? Respondió Jesús: A donde yo voy, tú no puedes seguirme ahora: me seguirás, sí, después. 37Pedro le dice: ¿Por qué no puedo seguirte al presente? yo daré por ti mi vida. 38Respondiole Jesús: ¿Tú darás la vida por mí? En verdad, en verdad te digo, no cantará el gallo, sin que me hayas negado tres veces.

El Evangelio y el santo del día, cada mañana en tu correo

Empieza cada día cerca de Cristo y de sus santos: el Evangelio de la Misa y una vida que inspira. Gratis; te das de baja cuando quieras.

Te enviaremos un correo para confirmar. A veces, también algún aviso de Fides Viva. Te das de baja con un clic. Privacidad

miércoles, 28 de octubre · Evangelio

Después de orar toda la noche, Jesús elige a los doce apóstoles

En aquel tiempo, Jesús salió al monte a orar, y pasó la noche en oración a Dios. Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos y eligió a doce de ellos, a quienes también dio el nombre de apóstoles: Simón, a quien llamó…