
jueves, 24 de diciembre de 2026
24 de diciembre
- Morado
- Año impar
- Semana 4 del Salterio
Evangelio · Lc 1, 67-79
Zacarías bendice al Dios de Israel, que nos visita como sol que nace de lo alto
Nos ha visitado el sol que nace de lo alto
Lecturas de la Misa
Lectura del segundo libro de Samuel
Tu casa y tu reino permanecerán para siempre delante de ti
Cuando el rey David se estableció en su casa y el Señor le dio descanso de todos sus enemigos de alrededor, 2dijo al profeta Natán: “Mira, yo habito en una casa de cedro, mientras el arca de Dios está en medio de una tienda”. 3Natán dijo al rey: “Ve y haz todo lo que tienes en el corazón, porque el Señor está contigo”.
4Pero aquella misma noche la palabra del Señor llegó a Natán en estos términos: 5“Ve y di a mi siervo David: Así dice el Señor: ¿Eres tú quien me va a construir una casa para que yo habite en ella? 8Ahora, pues, dirás a mi siervo David: Así dice el Señor de los ejércitos: Yo te tomé de los pastizales, de detrás de los rebaños, para que fueras jefe de mi pueblo Israel.
9He estado contigo en todo lo que has emprendido, he exterminado a todos tus enemigos delante de ti y te he dado un nombre grande, como el nombre de los grandes de la tierra. 10Asignaré un lugar a mi pueblo Israel y lo plantaré allí, y habitará en él sin ser perturbado nunca más; ni volverán los malvados a oprimirlo como antes, 11desde el día en que puse jueces sobre mi pueblo Israel. Te daré descanso de todos tus enemigos, y el Señor te anuncia que te construirá una casa.
12Cuando se cumplan tus días y descanses con tus padres, suscitaré después de ti a un descendiente tuyo, salido de tus entrañas, y afianzaré su reino. 14Yo seré para él un padre, y él será para mí un hijo; si hace el mal, lo corregiré con vara de hombres y con golpes de hijos de hombres. 16Tu casa y tu reino permanecerán para siempre delante de ti, y tu trono será firme por siempre”.
Palabra de Dios.
Salmo · Sal 88, 2-5.27.29
Cantaré eternamente las misericordias del Señor
Cantaré eternamente las misericordias del Señor.
2Cantaré eternamente las misericordias del Señor; de generación en generación anunciará mi boca tu fidelidad. 3Porque dijiste: “La misericordia es un edificio eterno en los cielos; en ellos está afianzada tu fidelidad”.
Cantaré eternamente las misericordias del Señor.
4“Hice una alianza con mis elegidos, juré a David, mi siervo: 5Afianzaré tu descendencia para siempre, y edificaré tu trono de generación en generación”.
Cantaré eternamente las misericordias del Señor.
27“Él me invocará: ‘Tú eres mi padre, mi Dios y la roca de mi salvación’. 29Le mantendré eternamente mi misericordia, y mi alianza con él será fiel”.
Cantaré eternamente las misericordias del Señor.
Lectura del santo Evangelio según san Lucas
Zacarías bendice al Dios de Israel, que nos visita como sol que nace de lo alto
Aclamación antes del Evangelio
Oh Oriente, resplandor de la luz eterna y sol de justicia: ven e ilumina a los que están sentados en tinieblas y en sombra de muerte.
En aquel tiempo, Zacarías, el padre de Juan, quedó lleno del Espíritu Santo y profetizó diciendo: 68“Bendito sea el Señor, Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su pueblo, 69y ha suscitado para nosotros una fuerza de salvación en la casa de David, su siervo, 70como había anunciado desde antiguo por boca de sus santos profetas:
71salvación de nuestros enemigos y de la mano de todos los que nos odian; 72para mostrar su misericordia a nuestros padres y recordar su santa alianza, 73el juramento que hizo a Abrahán, nuestro padre, de concedernos 74que, libres de temor, arrancados de la mano de nuestros enemigos, lo sirvamos 75en santidad y justicia, en su presencia, todos nuestros días.
76Y tú, niño, serás llamado profeta del Altísimo, porque irás delante del Señor a preparar sus caminos, 77para dar a su pueblo el conocimiento de la salvación por el perdón de sus pecados, 78por la entrañable misericordia de nuestro Dios, con la que nos ha visitado el sol que nace de lo alto, 79para iluminar a los que están sentados en tinieblas y en sombra de muerte, y para guiar nuestros pasos por el camino de la paz”.
Palabra del Señor.
