
miércoles, 4 de noviembre de 2026
San Carlos Borromeo, obispo
- Memoria
- Blanco
- Año par
- Semana 3 del Salterio
Evangelio · Lc 14, 25-33
Quien no carga con su cruz y renuncia a todo no puede ser discípulo de Jesús
Así pues, cualquiera de ustedes que no renuncia a todo lo que posee no puede ser discípulo mío
Lecturas de la Misa
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses
Trabajen por su salvación, porque es Dios quien obra en ustedes
Así pues, queridos míos, ya que siempre han obedecido, no solo cuando yo estaba presente, sino mucho más ahora que estoy ausente, trabajen por su salvación con temor y temblor. 13Porque es Dios quien obra en ustedes tanto el querer como el hacer, según su buena voluntad.
14Hagan todo sin murmuraciones ni vacilaciones, 15para que sean irreprochables y sencillos, hijos de Dios sin tacha en medio de una generación torcida y perversa, entre la cual brillan como lumbreras en el mundo, 16manteniendo la palabra de vida. Así será mi orgullo en el día de Cristo, porque no habré corrido en vano ni me habré fatigado en vano.
17Y aunque yo sea inmolado sobre el sacrificio y el servicio de su fe, me alegro y me congratulo con todos ustedes. 18Del mismo modo, alégrense también ustedes y congratúlense conmigo.
Palabra de Dios.
Salmo · Sal 26, 1.4.13-14
El Señor es mi luz y mi salvación: ¿a quién temeré?
El Señor es mi luz y mi salvación.
1El Señor es mi luz y mi salvación: ¿a quién temeré? El Señor es el protector de mi vida: ¿ante quién temblaré?
El Señor es mi luz y mi salvación.
4Una cosa he pedido al Señor, y esto buscaré: habitar en la casa del Señor todos los días de mi vida, para gozar de la dulzura del Señor y visitar su templo.
El Señor es mi luz y mi salvación.
13Creo que veré los bienes del Señor en la tierra de los vivientes. 14Espera en el Señor, ten valor, que se afiance tu corazón; espera en el Señor.
El Señor es mi luz y mi salvación.
Lectura del santo Evangelio según san Lucas
Quien no carga con su cruz y renuncia a todo no puede ser discípulo de Jesús
Aclamación antes del Evangelio
Si los insultan por el nombre de Cristo, dichosos ustedes, porque el Espíritu de Dios reposa sobre ustedes.
En aquel tiempo, iba con Jesús mucha gente; y él, volviéndose, les dijo: 26“Si alguno viene a mí y no odia a su padre y a su madre, a su esposa y a sus hijos, a sus hermanos y a sus hermanas, y aun su propia vida, no puede ser discípulo mío. 27Y el que no carga con su cruz y viene detrás de mí no puede ser discípulo mío.
28Porque ¿quién de ustedes, si quiere construir una torre, no se sienta primero a calcular los gastos, para ver si tiene con qué terminarla? 29No sea que, después de poner los cimientos, no pueda acabarla, y todos los que lo vean empiecen a burlarse de él, 30diciendo: ‘Este hombre comenzó a construir y no pudo terminar’.
31¿O qué rey, si va a hacer la guerra contra otro rey, no se sienta primero a pensar si puede salir con diez mil al encuentro del que viene contra él con veinte mil? 32Y si no, cuando el otro todavía está lejos, le envía una embajada para pedir la paz. 33Así pues, cualquiera de ustedes que no renuncia a todo lo que posee no puede ser discípulo mío”.
Palabra del Señor.
