
martes, 3 de noviembre de 2026
Martes de la 31ª semana del Tiempo Ordinario
- Verde
- Año par
- Semana 3 del Salterio
Memoria libre: San Martín de Porres, religioso
Evangelio · Lc 14, 15-24
La parábola de los invitados que se excusan de ir a la gran cena
Sal a los caminos y a los cercados, y obliga a la gente a entrar, para que se llene mi casa
Lecturas de la Misa
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses
Cristo se humilló hasta la muerte de cruz, y Dios lo exaltó sobre todo nombre
Hermanos, tengan en ustedes los mismos sentimientos que tuvo Cristo Jesús, 6el cual, existiendo en la forma de Dios, no consideró como algo que arrebatar el ser igual a Dios, 7sino que se despojó de sí mismo, tomando la forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y, reconocido en su aspecto como hombre, 8se humilló a sí mismo, hecho obediente hasta la muerte, y una muerte de cruz.
9Por eso también Dios lo exaltó y le dio el nombre que está sobre todo nombre, 10para que al nombre de Jesús se doble toda rodilla en el cielo, en la tierra y en el abismo, 11y toda lengua confiese que el Señor Jesucristo está en la gloria de Dios Padre.
Palabra de Dios.
Salmo · Sal 21, 26-32
En ti está mi alabanza en la gran asamblea
En ti está mi alabanza en la gran asamblea.
26En ti está mi alabanza en la gran asamblea; cumpliré mis votos delante de los que lo temen. 27Los pobres comerán y se saciarán, alabarán al Señor los que lo buscan: ¡que su corazón viva por los siglos!
En ti está mi alabanza en la gran asamblea.
28Se acordarán y volverán al Señor todos los confines de la tierra; se postrarán en su presencia todas las familias de los pueblos, 29porque del Señor es el reino, y él gobierna a las naciones.
En ti está mi alabanza en la gran asamblea.
30Comieron y se postraron todos los poderosos de la tierra; ante él se inclinarán todos los que bajan al polvo. 31Y mi alma vivirá para él, y mi descendencia le servirá.
En ti está mi alabanza en la gran asamblea.
32Se hablará del Señor a la generación venidera, y los cielos anunciarán su justicia al pueblo que ha de nacer, obra del Señor.
En ti está mi alabanza en la gran asamblea.
Lectura del santo Evangelio según san Lucas
La parábola de los invitados que se excusan de ir a la gran cena
Aclamación antes del Evangelio
Vengan a mí todos los que están fatigados y agobiados, y yo los aliviaré, dice el Señor.
En aquel tiempo, uno de los que estaban a la mesa con Jesús, al oír esto, le dijo: “¡Dichoso el que coma pan en el reino de Dios!”. 16Jesús le respondió: “Un hombre daba una gran cena e invitó a muchos. 17A la hora de la cena envió a su siervo a decir a los invitados que vinieran, porque ya todo estaba preparado. 18Y todos a una comenzaron a excusarse.
El primero le dijo: ‘Compré un campo y necesito ir a verlo; te ruego que me disculpes’. 19Otro dijo: ‘Compré cinco yuntas de bueyes y voy a probarlas; te ruego que me disculpes’. 20Y otro dijo: ‘Me he casado, y por eso no puedo ir’.
21El siervo volvió y se lo contó a su señor. Entonces el dueño de casa, enojado, dijo a su siervo: ‘Sal enseguida a las plazas y a las calles de la ciudad, y trae aquí a los pobres, a los lisiados, a los ciegos y a los cojos’. 22El siervo dijo: ‘Señor, se ha hecho lo que mandaste, y todavía hay lugar’.
23Entonces el señor dijo al siervo: ‘Sal a los caminos y a los cercados, y obliga a la gente a entrar, para que se llene mi casa’. 24Porque les digo que ninguno de aquellos hombres que fueron invitados probará mi cena”.
Palabra del Señor.
