
Santa Teresa de Jesús
Fundadora del Carmelo descalzo y autora del Castillo interior

jueves, 15 de octubre de 2026
Evangelio · Mt 11, 25-30
El Padre revela a los pequeños lo que oculta a los sabios
Vengan a mí todos los que están fatigados y agobiados, y yo los aliviaré
Lectura del libro del Eclesiástico
El que teme a Dios obrará el bien, y el que se aferra a la justicia la alcanzará. 2Ella le saldrá al encuentro como una madre honrada, y lo recibirá como la esposa de su juventud.
3Lo alimentará con pan de vida y de inteligencia, y le dará de beber el agua de la sabiduría que salva. Él se afirmará en ella y no vacilará; 4ella lo sostendrá, y no quedará confundido.
Ella lo enaltecerá ante sus prójimos, 5y en medio de la asamblea le abrirá la boca; lo llenará del espíritu de sabiduría y de inteligencia, y lo revestirá con un manto de gloria. 6Atesorará sobre él gozo y júbilo, y le dará en herencia un nombre eterno.
Palabra de Dios.
Salmo · Sal 88, 2-3.6-9.16-19
Cantaré eternamente las misericordias del Señor.
2Cantaré eternamente las misericordias del Señor; de generación en generación anunciaré con mi boca tu verdad. 3Porque dijiste: «La misericordia se edificará para siempre en los cielos»; en ellos se afianzará tu verdad.
Cantaré eternamente las misericordias del Señor.
6Los cielos celebrarán tus maravillas, Señor, y tu verdad en la asamblea de los santos. 7Porque ¿quién en las nubes se igualará al Señor? ¿Quién será semejante a Dios entre los hijos de Dios?
Cantaré eternamente las misericordias del Señor.
8Dios es glorificado en el consejo de los santos, grande y temible sobre todos los que lo rodean. 9Señor, Dios de los ejércitos, ¿quién como tú? Poderoso eres, Señor, y tu verdad te rodea.
Cantaré eternamente las misericordias del Señor.
16Dichoso el pueblo que sabe aclamarte: caminarán, Señor, a la luz de tu rostro; 17en tu nombre se alegrarán todo el día, y en tu justicia serán enaltecidos.
Cantaré eternamente las misericordias del Señor.
18Porque tú eres la gloria de su fuerza, y por tu favor se alza nuestro poder. 19Porque del Señor es nuestro amparo, y del Santo de Israel, nuestro rey.
Cantaré eternamente las misericordias del Señor.
Lectura del santo Evangelio según san Mateo
Aclamación antes del Evangelio
Te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado los misterios del Reino a los pequeños.
En aquel tiempo, tomando la palabra, Jesús dijo: «Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque ocultaste estas cosas a los sabios y prudentes, y las revelaste a los pequeños. 26Sí, Padre, porque así fue de tu agrado.
27Todo me ha sido entregado por mi Padre. Nadie conoce al Hijo sino el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo quiera revelarlo.
28Vengan a mí todos los que están fatigados y agobiados, y yo los aliviaré. 29Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontrarán descanso para sus almas. 30Porque mi yugo es suave y mi carga, ligera».
Palabra del Señor.