
San Pedro de Alcántara
El franciscano descalzo que dio luz a Santa Teresa en la oración

lunes, 19 de octubre de 2026
Memoria libre: Santos Juan de Brébeuf e Isaac Jogues, presbíteros, y compañeros, mártires
Memoria libre: San Pablo de la Cruz, presbítero
Evangelio · Lc 12, 13-21
La parábola del rico que acumula bienes para sí y no es rico ante Dios
Necio, esta misma noche te reclaman el alma
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios
Hermanos: Ustedes estaban muertos por sus delitos y pecados, 2en los cuales anduvieron en otro tiempo según el curso de este mundo, según el príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora actúa en los hijos de la incredulidad. 3Entre ellos vivíamos también todos nosotros en otro tiempo, en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de la ira, como los demás.
4Pero Dios, que es rico en misericordia, por el inmenso amor con que nos amó, 5aun cuando estábamos muertos por los pecados, nos dio vida juntamente con Cristo —por gracia ustedes han sido salvados—, 6nos resucitó con él y nos hizo sentar con él en los cielos en Cristo Jesús, 7para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia, por su bondad para con nosotros en Cristo Jesús.
8Porque por gracia han sido salvados mediante la fe; y esto no viene de ustedes: es don de Dios. 9No viene de las obras, para que nadie se gloríe. 10Pues somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para las buenas obras que Dios preparó para que camináramos en ellas.
Palabra de Dios.
Salmo · Sal 99, 2-5
El Señor nos hizo, y somos su pueblo.
2Aclamen a Dios, toda la tierra; sirvan al Señor con alegría, entren en su presencia con júbilo.
El Señor nos hizo, y somos su pueblo.
3Sepan que el Señor es Dios: él nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos; somos su pueblo y ovejas de su rebaño.
El Señor nos hizo, y somos su pueblo.
4Entren por sus puertas dando gracias, en sus atrios con himnos; denle gracias. Alaben su nombre, 5porque el Señor es bueno, su misericordia es eterna, y su verdad, de generación en generación.
El Señor nos hizo, y somos su pueblo.
Lectura del santo Evangelio según san Lucas
Aclamación antes del Evangelio
Dichosos los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos.
En aquel tiempo, uno de la multitud le dijo a Jesús: «Maestro, dile a mi hermano que reparta conmigo la herencia». 14Pero él le respondió: «Hombre, ¿quién me ha puesto como juez o repartidor entre ustedes?». 15Y les dijo: «Miren, guárdense de toda avaricia, porque, aunque uno tenga abundancia, su vida no depende de lo que posee».
16Y les propuso una parábola: «El campo de un hombre rico dio frutos abundantes. 17Y él pensaba para sí: “¿Qué haré, pues no tengo dónde guardar mis frutos?”. 18Y dijo: “Esto haré: derribaré mis graneros, construiré otros más grandes, y allí guardaré todo lo que me ha producido y mis bienes. 19Y diré a mi alma: Alma, tienes muchos bienes guardados para muchísimos años; descansa, come, bebe, banquetea”.
20Pero Dios le dijo: “Necio, esta misma noche te reclaman el alma; y lo que has preparado, ¿para quién será?”. 21Así es el que atesora para sí y no es rico ante Dios».
Palabra del Señor.