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FIDES VIVA
Ilustración: Romanos 6
Ilustración Fides Viva a partir de Valentin de Boulogne, «Saint Paul Writing His Epistles» · obra original

Torres Amat

Romanos 6

Cómo deben los fieles perseverar en la gracia una vez recibida en el bautismo, haciendo nueva vida, y entregándose del todo a Dios.

1¿Qué diremos pues? ¿habremos de permanecer en el pecado para dar motivo a que la gracia sea copiosa? 2No lo permita Dios. Porque estando ya muertos al pecado, ¿cómo hemos de vivir aún en él? 3¿No sabéis que cuantos hemos sido bautizados en Jesucristo, lo hemos sido con la representación y en virtud de su muerte? 4En efecto, en el bautismo hemos quedado sepultados con él muriendo al pecado; a fin de que así como Cristo resucitó de muerte a vida para gloria del Padre, así también procedamos nosotros con nuevo tenor de vida. 5Que si hemos sido injertados con él por medio de la representación de su muerte, igualmente lo hemos de ser representando su resurrección, 6haciéndonos cargo, que nuestro hombre viejo fue crucificado juntamente con él, para que sea destruido en nosotros el cuerpo del pecado, y ya no sirvamos más al pecado. 7Pues quien ha muerto de esta manera, queda ya justificado del pecado.

8Y si nosotros hemos muerto con Jesús-Cristo, creemos firmemente que viviremos también juntamente con Cristo; 9sabiendo que Cristo resucitado de entre los muertos no muere ya otra vez; y que la muerte no tendrá ya dominio sobre él. 10Porque en cuanto al haber muerto, como fue por destruir el pecado; murió una sola vez; mas en cuanto al vivir, vive para Dios y es inmortal. 11Así ni más ni menos vosotros considerad también que realmente estáis muertos al pecado por el bautismo, y que vivís ya para Dios en Jesucristo Señor nuestro.

12No reine pues el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que obedezcáis a sus concupiscencias. 13Ni tampoco abandonéis más vuestros miembros al pecado para servir de instrumentos a la iniquidad; sino antes bien entregaos todos a Dios, como resucitados de muerte a vida, y ofreced a Dios vuestros miembros para servir de instrumentos a la justicia o virtud. 14Porque el pecado no se enseñoreará ya de vosotros, si no queréis, pues no estáis bajo el dominio de la Ley, sino de la gracia.

15¿Mas qué? ¿pecaremos, ya que no estamos sujetos a la Ley, sino a la gracia? No lo permita Dios. 16¿No sabéis que si os ofrecéis por esclavos de alguno para obedecer a su imperio, por el mismo hecho quedáis esclavos de aquel a quien obedecéis, bien sea del pecado para recibir la muerte, bien sea de la obediencia a la fe para recibir la justicia o vida del alma? 17Pero, gracias a Dios, vosotros, aunque fuisteis siervos del pecado, habéis obedecido de corazón a la doctrina del Evangelio, según cuyo modelo habéis sido formados de nuevo. 18Con lo que libertados de la esclavitud del pecado, habéis venido a ser siervos de la justicia o santidad. 19Voy a decir una cosa, hablando a lo humano, en atención a la flaqueza de vuestra carne, y es, que así como habéis empleado los miembros de vuestro cuerpo en servir a la impureza, y a la injusticia para cometer iniquidad, así ahora los empleéis en servir a la justicia para santificaros. 20Porque cuando erais esclavos del pecado, estuvisteis como exentos del imperio de la justicia. 21Mas ¿y qué fruto sacasteis entonces de aquellos desórdenes de que al presente os avergonzáis? En verdad que la muerte es el fin a que conducen. 22Por el contrario, ahora habiendo quedado libres del pecado, y hechos siervos de Dios, cogéis por fruto vuestro la santificación, y por fin la vida eterna. 23Porque el estipendio y paga del pecado es la muerte. Empero la vida eterna es una gracia de Dios por Jesucristo nuestro Señor.

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jueves, 29 de octubre · Evangelio

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