
San Alfonso María de Ligorio, Obispo y Doctor de la Iglesia
el abogado que nunca

el abogado que nunca

la piedra que nadie miró

el niño que no aprendía latín conquistó millones de almas

el obispo que murió partiendo el pan

vendió sus libros para salvar a los hambrientos

judía y santa

el diácono que repartió el tesoro de Roma

40 años de lucha por el derecho a no tener nada

de un gallinero barrido nació un hospital de mil camas

el paso al frente que lo llevó a morir por otro

la tumba vacía que se venera hace 16 siglos

murió preso y sin nombre, nadie sabía quién era

la sirvienta que se volvió emperatriz

el monje que arbitró un cisma papal

el Papa que enseñaba catecismo cada domingo en el Vaticano

la primera santa nacida en América

preguntó si de Nazaret salía algo bueno y acabó desollado vivo

la criada analfabeta que fundó dos Carmelos

30 años esperando junto a una puerta cerrada

"toma y lee", la voz que cambió su vida

la fiesta que pidió su cabeza

el santo con un candado en los labios