
miércoles, 16 de diciembre de 2026
Miércoles de la 3ª semana de Adviento
- Morado
- Año impar
- Semana 3 del Salterio
Evangelio · Lc 7, 18b-23
¿Eres tú el que ha de venir? Los ciegos ven y a los pobres se les anuncia la buena noticia
Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios, los sordos oyen
Lecturas de la Misa
Lectura del libro del profeta Isaías
Cielos, destilen el rocío; que la tierra se abra y germine el Salvador
Para que sepan, desde la salida del sol hasta el poniente, que no hay nadie fuera de mí: yo soy el Señor, y no hay otro; 7yo formo la luz y creo las tinieblas, hago la paz y creo la desgracia: yo, el Señor, hago todo esto. 8Cielos, destilen el rocío desde lo alto, y que las nubes hagan llover al Justo; que se abra la tierra y germine el Salvador, y que brote con él la justicia: yo, el Señor, lo he creado.
18Porque así dice el Señor, que creó los cielos, el Dios que formó la tierra y la hizo, el que la modeló; no la creó para que quedara vacía, la formó para que fuera habitada: “Yo soy el Señor, y no hay otro”.
21Anúncienlo, vengan y deliberen juntos: ¿quién hizo oír esto desde el principio, quién lo predijo desde entonces? ¿No fui yo, el Señor? Fuera de mí no hay otro dios; un Dios justo y salvador no hay fuera de mí. 22Vuélvanse a mí y serán salvos, todos los confines de la tierra, porque yo soy Dios, y no hay otro.
23Por mí mismo lo he jurado; de mi boca sale una palabra de justicia, y no volverá atrás: ante mí se doblará toda rodilla y por mí jurará toda lengua. 24Dirán: “Solo en el Señor están la justicia y el poder”; a él vendrán avergonzados todos los que se le oponían. 25En el Señor será justificada y se gloriará toda la descendencia de Israel.
Palabra de Dios.
Salmo · Sal 84, 9ab-10.11-12.13-14
Cielos, destilen el rocío desde lo alto; nubes, hagan llover al Justo
Cielos, destilen el rocío desde lo alto, y que las nubes hagan llover al Justo.
9Escucharé lo que dice dentro de mí el Señor Dios: él habla de paz a su pueblo y a sus santos, y a los que se vuelven a él de corazón. 10Cerca está su salvación de los que lo temen, para que la gloria habite en nuestra tierra.
Cielos, destilen el rocío desde lo alto, y que las nubes hagan llover al Justo.
11La misericordia y la verdad se encontraron, la justicia y la paz se besaron. 12La verdad brotó de la tierra, y la justicia miró desde el cielo.
Cielos, destilen el rocío desde lo alto, y que las nubes hagan llover al Justo.
13El Señor dará su bondad, y nuestra tierra dará su fruto. 14La justicia caminará delante de él, y pondrá sus pasos en el camino.
Cielos, destilen el rocío desde lo alto, y que las nubes hagan llover al Justo.
Lectura del santo Evangelio según san Lucas
¿Eres tú el que ha de venir? Los ciegos ven y a los pobres se les anuncia la buena noticia
Aclamación antes del Evangelio
Alza tu voz con fuerza, mensajero de buenas noticias; miren, el Señor Dios viene con poder.
En aquel tiempo, los discípulos de Juan le contaron todas estas cosas. 19Juan llamó a dos de sus discípulos y los envió a Jesús a preguntarle: “¿Eres tú el que ha de venir, o esperamos a otro?”. 20Cuando llegaron a donde él estaba, aquellos hombres le dijeron: “Juan Bautista nos ha enviado a ti para preguntarte: ‘¿Eres tú el que ha de venir, o esperamos a otro?’”.
21En aquella misma hora, Jesús curó a muchos de enfermedades, dolencias y espíritus malignos, y a muchos ciegos les concedió la vista. 22Y les respondió: “Vayan a contarle a Juan lo que han oído y visto: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios, los sordos oyen, los muertos resucitan, a los pobres se les anuncia la buena noticia; 23y dichoso el que no se escandalice de mí”.
Palabra del Señor.
