
sábado, 12 de diciembre de 2026
Nuestra Señora de Guadalupe, Patrona de América
- Solemnidad
- Blanco
- Año B
- Semana 2 del Salterio
Evangelio · Lc 1, 26-38
El ángel saluda a María, llena de gracia, y ella responde: hágase en mí según tu palabra
He aquí la esclava del Señor: hágase en mí según tu palabra
Lecturas de la Misa
Lectura de la profecía de Zacarías
Alégrate, hija de Sión: yo vengo a habitar en medio de ti
Alaba y alégrate, hija de Sión, porque yo vengo y habitaré en medio de ti, dice el Señor. 11En aquel día se unirán al Señor muchas naciones, y serán mi pueblo, y habitaré en medio de ti; y sabrás que el Señor de los ejércitos me ha enviado a ti. 12El Señor poseerá a Judá como su porción en la tierra santa, y elegirá de nuevo a Jerusalén. 13Que toda carne calle ante el Señor, porque se ha levantado de su santa morada.
Palabra de Dios.
Salmo · Jdt 13, 18bcde.19
Bendita eres tú más que todas las mujeres de la tierra
Tú, gloria de Jerusalén; tú, alegría de Israel; tú, honra de nuestro pueblo.
23Bendita eres tú, hija, por el Señor, el Dios altísimo, más que todas las mujeres de la tierra. 24Bendito el Señor, que creó el cielo y la tierra.
Tú, gloria de Jerusalén; tú, alegría de Israel; tú, honra de nuestro pueblo.
25Hoy ha engrandecido tanto tu nombre que tu alabanza no se apartará de la boca de los hombres que se acuerden para siempre del poder del Señor.
Tú, gloria de Jerusalén; tú, alegría de Israel; tú, honra de nuestro pueblo.
Lectura del santo Evangelio según san Lucas
El ángel saluda a María, llena de gracia, y ella responde: hágase en mí según tu palabra
Aclamación antes del Evangelio
Dios te salve, llena de gracia, el Señor está contigo; bendita tú entre las mujeres.
Al sexto mes, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, 27a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. 28El ángel entró donde ella estaba y le dijo: “Dios te salve, llena de gracia, el Señor está contigo; bendita tú entre las mujeres”. 29Al oír esto, ella se turbó por sus palabras y se preguntaba qué significaría aquel saludo.
30El ángel le dijo: “No temas, María, porque has hallado gracia ante Dios. 31Mira, concebirás en tu seno y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. 32Él será grande y será llamado Hijo del Altísimo; el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, 33y su reino no tendrá fin”.
34María dijo al ángel: “¿Cómo será esto, si no conozco varón?”. 35El ángel le respondió: “El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el santo que va a nacer de ti será llamado Hijo de Dios. 36Mira, también Isabel, tu parienta, ha concebido un hijo en su vejez, y ya está en el sexto mes la que llamaban estéril, 37porque para Dios no hay nada imposible”.
38María dijo: “He aquí la esclava del Señor: hágase en mí según tu palabra”. Y el ángel se retiró de su presencia.
Palabra del Señor.
