
domingo, 13 de diciembre de 2026
3º domingo de Adviento
- Rosa
- Año B
- Semana 3 del Salterio
Evangelio · Jn 1, 6-8.19-28
Juan da testimonio de la luz: en medio de ustedes está uno a quien no conocen
Yo soy la voz del que clama en el desierto: enderecen el camino del Señor
Lecturas de la Misa
Lectura del libro del profeta Isaías
El Espíritu del Señor está sobre mí; me ha enviado a anunciar la buena noticia a los humildes
El Espíritu del Señor está sobre mí, porque el Señor me ha ungido; me ha enviado a anunciar la buena noticia a los humildes, a curar a los de corazón quebrantado, a proclamar a los cautivos la liberación y a los prisioneros la apertura de la cárcel; 2a proclamar un año de gracia del Señor y un día de venganza de nuestro Dios; a consolar a todos los que lloran.
10Me alegraré con gozo en el Señor, y mi alma se regocijará en mi Dios, porque me ha vestido con ropas de salvación y me ha envuelto en un manto de justicia, como a un novio que se adorna con una corona, como a una novia que se engalana con sus joyas. 11Porque, como la tierra hace brotar sus plantas y como un huerto hace germinar sus semillas, así el Señor Dios hará germinar la justicia y la alabanza ante todas las naciones.
Palabra de Dios.
Salmo · Lc 1, 46-50.53-54
Mi alma se regocija en Dios, mi salvador
Mi alma se regocijará en mi Dios.
46Mi alma engrandece al Señor, 47y mi espíritu se alegra en Dios, mi salvador, 48porque ha mirado la humildad de su esclava. Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones.
Mi alma se regocijará en mi Dios.
49Porque el Poderoso ha hecho en mí cosas grandes, y santo es su nombre, 50y su misericordia llega de generación en generación a los que lo temen.
Mi alma se regocijará en mi Dios.
53A los hambrientos los colmó de bienes, y a los ricos los despidió con las manos vacías. 54Acogió a Israel, su siervo, acordándose de su misericordia.
Mi alma se regocijará en mi Dios.
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses
Estén siempre alegres, oren sin cesar; que Dios los guarde para la venida del Señor
Hermanos, estén siempre alegres. 17Oren sin cesar. 18Den gracias en toda circunstancia, porque esta es la voluntad de Dios en Cristo Jesús para todos ustedes.
19No apaguen el Espíritu. 20No desprecien las profecías. 21Examínenlo todo y quédense con lo bueno. 22Apártense de toda clase de mal.
23Que el mismo Dios de la paz los santifique por completo, y que todo su espíritu, su alma y su cuerpo se conserven sin reproche hasta la venida de nuestro Señor Jesucristo. 24Fiel es el que los llama, y él lo cumplirá.
Palabra de Dios.
Lectura del santo Evangelio según san Juan
Juan da testimonio de la luz: en medio de ustedes está uno a quien no conocen
Aclamación antes del Evangelio
El Espíritu del Señor está sobre mí; me ha enviado a anunciar la buena noticia a los pobres.
Hubo un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan. 7Este vino como testigo, para dar testimonio de la luz, a fin de que todos creyeran por medio de él. 8No era él la luz, sino que vino para dar testimonio de la luz.
19Y este es el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron desde Jerusalén sacerdotes y levitas a preguntarle: “¿Tú quién eres?”. 20Él lo confesó y no lo negó; confesó: “Yo no soy el Mesías”. 21Le preguntaron: “¿Entonces qué? ¿Eres tú Elías?”. Él dijo: “No lo soy”. “¿Eres tú el profeta?”. Respondió: “No”.
22Le dijeron: “¿Quién eres, pues, para que demos una respuesta a los que nos enviaron? ¿Qué dices de ti mismo?”. 23Él dijo: “Yo soy la voz del que clama en el desierto: Enderecen el camino del Señor, como dijo el profeta Isaías”. 24Los enviados eran de los fariseos.
25Y le preguntaron: “¿Por qué bautizas, entonces, si no eres el Mesías, ni Elías, ni el profeta?”. 26Juan les respondió: “Yo bautizo con agua; pero en medio de ustedes está uno a quien ustedes no conocen, 27el que viene detrás de mí, que existía antes que yo, y a quien yo no soy digno de desatarle la correa de la sandalia”. 28Esto sucedió en Betania, al otro lado del Jordán, donde Juan estaba bautizando.
Palabra del Señor.
