
viernes, 11 de diciembre de 2026
Viernes de la 2ª semana de Adviento
- Morado
- Año impar
- Semana 2 del Salterio
Memoria libre: San Dámaso I, papa
Evangelio · Mt 11, 16-19
No escucharon ni a Juan ni al Hijo del hombre
La sabiduría ha sido justificada por sus hijos
Lecturas de la Misa
Lectura del libro del profeta Isaías
Si hubieras atendido a mis mandatos, tu paz sería como un río
Así dice el Señor, tu redentor, el Santo de Israel: “Yo soy el Señor, tu Dios, que te enseño lo que te conviene y te guío por el camino que debes seguir. 18¡Ojalá hubieras atendido a mis mandatos! Tu paz habría sido como un río, y tu justicia como las olas del mar; 19tu descendencia habría sido como la arena, y los hijos de tus entrañas como sus granos; su nombre no habría sido borrado ni destruido de mi presencia”.
Palabra de Dios.
Salmo · Sal 1, 1-6
Dichoso el que se complace en la ley del Señor
El que me sigue tendrá la luz de la vida.
1Dichoso el hombre que no sigue el consejo de los impíos, ni se detiene en el camino de los pecadores, ni se sienta en la reunión de los burlones, 2sino que se complace en la ley del Señor y medita su ley de día y de noche.
El que me sigue tendrá la luz de la vida.
3Será como un árbol plantado junto a corrientes de agua, que da su fruto a su tiempo y cuyas hojas no se marchitan; todo lo que hace prosperará.
El que me sigue tendrá la luz de la vida.
4No así los impíos, no así: son como el polvo que el viento arrebata de la faz de la tierra. 5Por eso los impíos no se levantarán en el juicio, ni los pecadores en la asamblea de los justos, 6porque el Señor conoce el camino de los justos, y el camino de los impíos acabará mal.
El que me sigue tendrá la luz de la vida.
Lectura del santo Evangelio según san Mateo
No escucharon ni a Juan ni al Hijo del hombre
Aclamación antes del Evangelio
El Señor viene; salgan a su encuentro: él es el Príncipe de la paz.
En aquel tiempo, dijo Jesús a la multitud: “¿Con quién compararé a esta generación? Se parece a unos niños sentados en la plaza que gritan a sus compañeros: 17‘Les tocamos la flauta, y no bailaron; entonamos lamentos, y no lloraron’.
18Porque vino Juan, que no comía ni bebía, y dicen: ‘Tiene un demonio’. 19Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: ‘Miren, un glotón y un bebedor de vino, amigo de publicanos y pecadores’. Pero la sabiduría ha sido justificada por sus hijos”.
Palabra del Señor.
