
sábado, 5 de diciembre de 2026
Sábado de la 1ª semana de Adviento
- Morado
- Año impar
- Semana 1 del Salterio
Evangelio · Mt 9, 35–10, 1.6-8
Jesús se compadece de las multitudes y envía a los Doce
Gratis lo recibieron, denlo gratis
Lecturas de la Misa
Lectura del libro del profeta Isaías
El Señor tendrá piedad de su pueblo al oír su clamor y curará sus heridas
El pueblo de Sión habitará en Jerusalén; ya no llorarás más: él tendrá piedad de ti al oír la voz de tu clamor; apenas la oiga, te responderá. 20El Señor les dará el pan de la angustia y el agua de la escasez, pero ya no se ocultará tu maestro, y tus ojos verán a tu maestro. 21Tus oídos oirán una palabra a tus espaldas que te advierte: “Este es el camino, caminen por él”, y no se desvíen ni a la derecha ni a la izquierda.
23Él dará lluvia a la semilla que siembres en la tierra, y el pan de los frutos de la tierra será abundante y sustancioso; aquel día tu ganado pacerá en anchas praderas. 24Los bueyes y los asnillos que trabajan la tierra comerán forraje mezclado, aventado en la era.
25Sobre todo monte alto y sobre toda colina elevada habrá arroyos de aguas corrientes, el día de la gran matanza, cuando caigan las torres. 26La luz de la luna será como la luz del sol, y la luz del sol será siete veces mayor, como la luz de siete días, el día en que el Señor vende la herida de su pueblo y cure la llaga de sus golpes.
Palabra de Dios.
Salmo · Sal 146, 1-6
El Señor sana a los de corazón quebrantado y venda sus heridas
Dichosos todos los que esperan en el Señor.
1Alaben al Señor, porque es bueno cantarle salmos; que a nuestro Dios le sea grata y hermosa la alabanza. 2El Señor reconstruye Jerusalén, reúne a los dispersos de Israel.
Dichosos todos los que esperan en el Señor.
3Él sana a los de corazón quebrantado y venda sus heridas. 4Él cuenta el número de las estrellas y a cada una la llama por su nombre.
Dichosos todos los que esperan en el Señor.
5Grande es nuestro Señor, y grande su poder; su sabiduría no tiene medida. 6El Señor sostiene a los humildes, y humilla hasta el suelo a los pecadores.
Dichosos todos los que esperan en el Señor.
Lectura del santo Evangelio según san Mateo
Jesús se compadece de las multitudes y envía a los Doce
Aclamación antes del Evangelio
El Señor es nuestro juez, el Señor es nuestro legislador, el Señor es nuestro rey: él nos salvará.
En aquel tiempo, Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en sus sinagogas, proclamando el Evangelio del Reino y curando toda enfermedad y toda dolencia. 36Al ver a las multitudes, se compadeció de ellas, porque estaban maltratadas y abatidas, como ovejas que no tienen pastor.
37Entonces dijo a sus discípulos: “La mies es abundante, pero los obreros son pocos. 38Rueguen, pues, al dueño de la mies que envíe obreros a su mies”.
1Y llamando a sus doce discípulos, les dio poder sobre los espíritus impuros, para expulsarlos y para curar toda enfermedad y toda dolencia. 6“Vayan más bien a las ovejas perdidas de la casa de Israel. 7Y en su camino proclamen: ‘El reino de los cielos está cerca’. 8Curen enfermos, resuciten muertos, limpien leprosos, expulsen demonios. Gratis lo recibieron, denlo gratis”.
Palabra del Señor.
