
viernes, 4 de diciembre de 2026
Viernes de la 1ª semana de Adviento
- Morado
- Año impar
- Semana 1 del Salterio
Memoria libre: San Juan Damasceno, presbítero y doctor de la Iglesia
Evangelio · Mt 9, 27-31
Dos ciegos creen en Jesús y se les abren los ojos
Que se haga en ustedes según su fe
Lecturas de la Misa
Lectura del libro del profeta Isaías
Aquel día los sordos oirán y los ojos de los ciegos verán
¿No es verdad que dentro de muy poco tiempo el Líbano se convertirá en vergel, y el vergel será tenido por bosque? 18Aquel día, los sordos oirán las palabras del libro, y los ojos de los ciegos verán sin tinieblas ni oscuridad. 19Los humildes volverán a alegrarse en el Señor, y los pobres se regocijarán en el Santo de Israel;
20porque se acabó el tirano, ha desaparecido el burlón, y han sido extirpados todos los que acechaban para hacer el mal, 21los que con su palabra hacían pecar a los hombres, ponían trampas al que los reprendía en la puerta de la ciudad y apartaban al justo con falsedades.
22Por eso, esto dice el Señor a la casa de Jacob, él que rescató a Abrahán: “Ya no se avergonzará Jacob, ya no palidecerá su rostro, 23sino que, cuando vea a sus hijos, obra de mis manos, en medio de él santificando mi nombre, santificarán al Santo de Jacob y proclamarán al Dios de Israel; 24los extraviados de espíritu alcanzarán la inteligencia, y los murmuradores aprenderán la ley”.
Palabra de Dios.
Salmo · Sal 26, 1.4.13-14
El Señor es mi luz y mi salvación: ¿a quién temeré?
El Señor es mi luz y mi salvación.
1El Señor es mi luz y mi salvación: ¿a quién temeré? El Señor es el protector de mi vida: ¿ante quién temblaré?
El Señor es mi luz y mi salvación.
4Una cosa he pedido al Señor, y esto buscaré: habitar en la casa del Señor todos los días de mi vida, para gozar de la dulzura del Señor y visitar su templo.
El Señor es mi luz y mi salvación.
13Creo que veré los bienes del Señor en la tierra de los vivientes. 14Espera en el Señor, sé valiente, que se afiance tu corazón; espera en el Señor.
El Señor es mi luz y mi salvación.
Lectura del santo Evangelio según san Mateo
Dos ciegos creen en Jesús y se les abren los ojos
Aclamación antes del Evangelio
Miren, nuestro Señor vendrá con poder e iluminará los ojos de sus siervos.
En aquel tiempo, al partir Jesús de allí, lo siguieron dos ciegos gritando: “¡Ten compasión de nosotros, Hijo de David!”. 28Cuando llegó a la casa, se le acercaron los ciegos, y Jesús les preguntó: “¿Creen que puedo hacer esto?”. Ellos le respondieron: “Sí, Señor”.
29Entonces les tocó los ojos, diciendo: “Que se haga en ustedes según su fe”. 30Y se les abrieron los ojos. Jesús les ordenó severamente: “Cuiden de que nadie lo sepa”. 31Pero ellos, en cuanto salieron, divulgaron su fama por toda aquella región.
Palabra del Señor.
