
jueves, 26 de noviembre de 2026
Jueves de la 34ª semana del Tiempo Ordinario
- Verde
- Año par
- Semana 2 del Salterio
Evangelio · Lc 21, 20-28
Verán al Hijo del hombre venir con gran poder: alcen la cabeza
Levanten la mirada y alcen la cabeza, porque se acerca su redención
Lecturas de la Misa
Lectura del libro del Apocalipsis
Cayó la gran Babilonia: dichosos los invitados a las bodas del Cordero
Yo, Juan, después de esto vi bajar del cielo a otro ángel, que tenía gran poder, y la tierra quedó iluminada con su gloria. 2Y gritó con voz potente: “¡Cayó, cayó la gran Babilonia! Se ha convertido en morada de demonios, en guarida de todo espíritu impuro y en guarida de toda ave impura y repugnante”.
21Entonces un ángel poderoso levantó una piedra grande, como una rueda de molino, y la arrojó al mar, diciendo: “Con este ímpetu será arrojada Babilonia, la gran ciudad, y ya no será encontrada nunca más. 22Ya no se oirá más en ti la voz de los citaristas y de los músicos, de los flautistas y de los trompeteros; ya no se encontrará más en ti artesano de ningún oficio, ni se oirá más en ti el ruido de la piedra de molino; 23la luz de la lámpara ya no brillará más en ti, ni se oirá más en ti la voz del esposo y de la esposa; porque tus mercaderes eran los grandes de la tierra, y con tus hechicerías se extraviaron todas las naciones”.
1Después de esto oí en el cielo como el clamor de una gran multitud, que decía: “¡Aleluya! La salvación, la gloria y el poder son de nuestro Dios, 2porque sus juicios son verdaderos y justos: ha juzgado a la gran prostituta, que corrompía la tierra con su prostitución, y ha vengado en ella la sangre de sus siervos”. 3Y dijeron por segunda vez: “¡Aleluya! Su humo sube por los siglos de los siglos”.
9Y el ángel me dijo: “Escribe: Dichosos los invitados a la cena de las bodas del Cordero”. Y me dijo: “Estas son palabras verdaderas de Dios”.
Palabra de Dios.
Salmo · Sal 99, 2-5
Aclamen a Dios, tierra entera: somos su pueblo y ovejas de su rebaño
Dichosos los invitados a la cena de las bodas del Cordero.
2Aclamen a Dios, tierra entera, sirvan al Señor con alegría, entren en su presencia con júbilo.
Dichosos los invitados a la cena de las bodas del Cordero.
3Sepan que el Señor es Dios: él nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos; somos su pueblo y ovejas de su rebaño.
Dichosos los invitados a la cena de las bodas del Cordero.
4Entren por sus puertas dando gracias, por sus atrios con himnos; denle gracias. Alaben su nombre, 5porque el Señor es bueno, su misericordia es eterna, y su fidelidad, de generación en generación.
Dichosos los invitados a la cena de las bodas del Cordero.
Lectura del santo Evangelio según san Lucas
Verán al Hijo del hombre venir con gran poder: alcen la cabeza
Aclamación antes del Evangelio
Levanten la mirada y alcen la cabeza, porque se acerca su redención.
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: “Cuando vean a Jerusalén cercada por ejércitos, sepan entonces que está cerca su devastación. 21Entonces, los que estén en Judea, que huyan a los montes; los que estén dentro de la ciudad, que salgan; y los que estén en los campos, que no entren en ella; 22porque estos son días de venganza, para que se cumpla todo lo que está escrito.
23¡Ay de las que estén encintas o criando en aquellos días! Porque habrá una gran angustia sobre la tierra y la ira contra este pueblo. 24Caerán a filo de espada y serán llevados cautivos a todas las naciones, y Jerusalén será pisoteada por los paganos, hasta que se cumplan los tiempos de las naciones.
25Habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas, y en la tierra angustia de las naciones, aterradas por el estruendo del mar y de las olas; 26los hombres se quedarán sin aliento por el miedo y la espera de lo que vendrá sobre el mundo entero, porque las potencias del cielo se tambalearán.
27Entonces verán al Hijo del hombre venir en una nube con gran poder y majestad. 28Cuando empiecen a suceder estas cosas, levanten la mirada y alcen la cabeza, porque se acerca su redención”.
Palabra del Señor.
