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FIDES VIVA
Ilustración: Hebreos 13
Ilustración Fides Viva a partir de Peter Paul Rubens, «The Meeting of Abraham and Melchizedek» · obra original

Torres Amat

Hebreos 13

Exhortación al ejercicio de las virtudes cristianas, por medio de las cuales, y en virtud del sacrificio de Jesucristo, se merece la entrada en la Jerusalén celestial.

1Conservad siempre la caridad para con vuestros hermanos. 2Y no olvidéis el ejercitar la hospitalidad, pues por ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles. 3Acordaos de los presos, como si estuvierais con ellos en la cárcel; y de los afligidos, como que también vosotros vivís en cuerpo sujetos a miserias.

4Sea honesto en todos el matrimonio, y el lecho conyugal sin mancilla. Porque Dios condenará a los fornicarios y a los adúlteros.

5Sean las costumbres sin rastro de avaricia, contentándoos con lo presente, pues el mismo Dios dice: No te desampararé, ni abandonaré jamás; 6por manera que podamos animosamente decir: El Señor es quien me ayuda: no temeré cosa que hagan contra mí los hombres.

7Acordaos de vuestros prelados, los cuales os han predicado la palabra de Dios; cuya fe habéis de imitar, considerando el fin dichoso de su vida. 8Jesucristo el mismo que ayer, es hoy; y lo será por los siglos de los siglos. 9No os dejéis pues descaminar o llevar de aquí allá por doctrinas diversas y extrañas. Lo que importa sobre todo es fortalecer el corazón con la gracia de Jesucristo; no con las viandas aquellas que de nada sirvieron por sí solas a los que andaban vanamente confiados en ellas. 10Tenemos un altar o una víctima, de que no pueden comer los que sirven al tabernáculo. 11Porque los cuerpos de aquellos animales, cuya sangre por el pecado ofrece el pontífice en el Santuario, son quemados enteramente fuera de los alojamientos o de la población. 12Que aun por eso Jesús, para santificar al pueblo con su sangre, padeció fuera de la puerta de la ciudad. 13Salgamos pues a él fuera de la ciudad o alojamientos, y sigámosle las pisadas cargados con su improperio. 14Puesto que no tenemos aquí ciudad fija, sino que vamos en busca de la que está por venir. 15Ofrezcamos pues a Dios por medio de él sin cesar un sacrificio de alabanza, es a saber, el fruto de labios que bendigan su santo nombre. 16Entre tanto no echéis en olvido el ejercer la beneficencia, y el repartir con otros vuestros bienes; porque con tales ofrendas se gana la voluntad de Dios.

17Obedeced a vuestros prelados, y estadles sumisos, ya que ellos velan, como que han de dar cuenta a Dios de vuestras almas, para que lo hagan con alegría, y no penando: cosa que no os sería provechosa.

18Orad por nosotros, porque seguros estamos de que en ninguna cosa nos acusa la conciencia deseando comportarnos bien en todo. 19Ahora mayormente os suplico que lo hagáis, a fin de que cuanto antes me vuelva Dios a vosotros.

20Y el Dios de la paz, que resucitó de entre los muertos al gran pastor de las ovejas, Jesucristo Señor nuestro, por la virtud y mérito de la sangre del eterno testamento, 21os haga aptos para todo bien, a fin de que hagáis siempre su voluntad; obrando él en vosotros lo que sea agradable a sus ojos por los méritos de Jesucristo, al cual sea dada la gloria por los siglos de los siglos. Amen.

22Ahora, hermanos, os ruego que llevéis a bien todo lo dicho para exhortaros y consolaros, aunque os he escrito brevemente.

23Sabed que nuestro hermano Timoteo está ya en libertad; con el cual (si viene presto) iré a veros.

24Saludad a todos vuestros prelados, y a todos los santos o fieles. Los hermanos o fieles de Italia os saludan.

25La gracia sea con todos vosotros. Amen.

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jueves, 29 de octubre · Evangelio

Jesús llora sobre Jerusalén, que mata a los profetas

En aquel tiempo, ese mismo día, se acercaron algunos fariseos y le dijeron a Jesús: “Sal y vete de aquí, porque Herodes quiere matarte”. Él les respondió: “Vayan y díganle a ese zorro: ‘Mira, expulso demonios y realizo…