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FIDES VIVA
Ilustración: 1 Juan 4
Ilustración Fides Viva a partir de Domenichino, «Saint John the Evangelist» · obra original

Torres Amat

1 Juan 4

Por la fe y la caridad se disciernen los espíritus que son de Dios de los que no lo son. Nos exhorta al amor de Dios y del prójimo; y dice que la perfecta caridad excluye todo temer.

1Queridos míos, no queráis creer a todo espíritu, sino examinad los espíritus, si son de Dios o siguen su doctrina; porque se han presentado en el mundo muchos falsos profetas. 2En esto se conoce el espíritu de Dios: todo espíritu, que confiesa que Jesucristo vino al mundo en carne verdadera, es de Dios; 3y todo espíritu, que desune a Jesús, no es de Dios; antes este es espíritu de el Anticristo, de quien tenéis oído que viene, y ya desde ahora está en el mundo.

4Vosotros, hijitos míos, de Dios sois, y habéis vencido a aquel, porque el que está con vosotros y os ayuda con su gracia, es mayor que el espíritu del Anticristo que está en el mundo. 5Esos tales son del mundo; y por eso hablan el lenguaje del mundo, y el mundo los escucha. 6Nosotros somos de Dios. Quien conoce a Dios, nos escucha a nosotros: quien no es de Dios, no nos escucha: en esto conocemos los que están animados del espíritu de verdad, y los que lo están del espíritu del error.

7Carísimos, amémonos los unos a los otros, porque la caridad procede de Dios. Y todo aquel que así ama, es hijo de Dios, y conoce a Dios. 8Quien no tiene este amor, no conoce a Dios, puesto que Dios es todo caridad o amor. 9En esto se demostró la caridad de Dios hacia nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que por él tengamos la vida. 10Y en esto consiste su caridad: que no es porque nosotros hayamos amado a Dios, sino que él nos amó primero a nosotros, y envió a su Hijo a ser víctima de propiciación por nuestros pecados. 11Queridos míos, si así nos amó Dios, también nosotros debemos amarnos unos a otros.

12Nadie vio jamás a Dios. Pero si nos amamos unos a otros por amor suyo, Dios habita en nosotros, y su caridad es consumada en nosotros. 13En esto conocemos que vivimos en él, y él en nosotros, porque nos ha comunicado su Espíritu. 14Nosotros fuimos testigos de vista, y damos testimonio de que el Padre envió a su Hijo para ser el salvador del mundo. 15Cualquiera que confesare que Jesús es el Hijo de Dios, Dios está en él, y él en Dios. 16Nosotros asimismo hemos conocido, y creído el amor que nos tiene Dios. Dios es caridad o amor; y el que permanece en la caridad, en Dios permanece, y Dios en él.

17En esto está la perfecta caridad de Dios con nosotros, que nos da confianza para el día del juicio, pues que como él es, así somos nosotros en este mundo. 18En la caridad no hay temor, antes la perfecta caridad echa fuera al temor servil, porque el temor tiene pena; y así el que teme, no es consumado en la caridad. 19Amemos pues a Dios, ya que Dios nos amó el primero.

20Si alguno dice: Sí, yo amo a Dios; al paso que aborrece a su hermano, es un mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ve, ¿a Dios, a quien no ve, cómo podrá amarle? 21Y sobre todo tenemos este mandamiento de Dios: que quien ama a Dios, ame también a su hermano.

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