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FIDES VIVA
Ilustración: Rut 1
Ilustración Fides Viva a partir de Julius Schnorr von Carolsfeld, «Ruth in the Field of Boaz» · obra original

Torres Amat

Rut 1

1En tiempo que Israel era gobernado por Jueces, sucedió bajo el gobierno de uno de estos que hubo una grande hambre en aquella tierra. Por lo que un hombre, natural de Belén de Judá, se fue a morar en el país extranjero de la tierra de Moab con su mujer y dos hijos. 2Llamábase Elimelec, y su mujer Noemí; y los dos hijos uno Mahalón, y el otro Quelión, efrateos, o de Belén de Judá. Y habiendo entrado en el país de Moab, habitaban allí.

3Sucedió pues que murió Elimelec, marido de Noemí, quedando esta sola con sus dos hijos: 4quienes se casaron con mujeres moabitas, de las cuales llamábase la una Orfa y la otra Rut. Vivieron allí diez años; 5y al cabo murieron ambos a dos, a saber, Mahalón y Quelión: con lo que Noemí quedó privada de los dos hijos y del marido.

6Resolvió pues volverse del país de Moab con sus dos nueras a su patria; por haber oído que el Señor había vuelto sus ojos hacia su pueblo, y dádole alimentos. 7Luego que salió del lugar de su peregrinación con ambas nueras, puesta ya en camino para volver a la tierra de Judá, 8les dijo: Volveos a casa de vuestras madres. El Señor use de misericordia con vosotras, como la habéis usado vosotras con los difuntos y conmigo. 9Concédaos el hallar descanso en las casas de los maridos que la buena suerte os deparare. Besolas en seguida; y ellas a voz en grito empezaron a llorar, 10y decir: Contigo iremos a tu pueblo. 11A las cuales replicó Noemí: Volveos, hijas mías; ¿para qué venir conmigo? ¿Tengo yo por ventura más hijos en mi seno, para que de mí podáis esperar otros maridos? 12Idos, hijas mías, volveos; porque yo estoy ya consumida de la vejez, e incapaz de nuevo matrimonio; y aun dado caso que pudiera esta noche concebir y parir hijos, 13Si quisieseis esperarlos a que creciesen, y llegasen a los años de la pubertad, seríais antes viejas que esposas. Os suplico, hijas mías, que no prosigáis: mirad que vuestra aflicción no hace más que acrecentar la mía; porque la mano del Señor está levantada contra mí. 14Entonces a voz en grito echaron de nuevo a llorar. Orfa besó a su suegra, y volviose: mas Rut se quedó con ella.

15Y díjola Noemí: Ya ves que tu cuñada se ha vuelto a su pueblo, y a sus dioses: anda, vete con ella. 16Respondió Rut: No me instes más sobre que te deje y me vaya; porque a do quiera que tú fueres, he de ir yo, y donde tú morares, he de morar yo igualmente. Tu pueblo es mi pueblo, y tu Dios es mi Dios. 17En la tierra en que murieres tú, allí moriré yo; y donde fueres sepultada, allí lo seré yo igualmente. No me haga Dios bien, si otra cosa que la muerte sola me separare de ti. 18Viendo pues Noemí que Rut con ánimo resuelto estaba determinada a seguirla, no quiso contradecirla más, ni persuadirla que se volviese a los suyos.

19Así caminaron juntas, y llegaron a Belén. Apenas entraron en la ciudad, voló luego la noticia; y las mujeres decían: Esta es aquella Noemí. 20A las cuales dijo: No me llaméis Noemí, (esto es graciosa); sino llamadme Mara (que significa amarga), porque el Todopoderoso me ha llenado de grande amargura. 21Salí de aquí colmada; y el Señor me ha hecho volver vacía: ¿por qué pues me llamáis Noemí, habiéndome humillado el Señor, y afligídome el Todopoderoso?

22Volvió pues Noemí con Rut, moabita, su nuera, de la tierra de su peregrinación; regresando a Belén cuando comenzaban a segarse las cebadas.

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